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Ricardo Santana, Intercambio en USA - Homer, Alaska 1998
¿Qué te motivó a ser estudiante de intercambio?
Aprender un idioma fundamental como el inglés, conocer la diversidad de la cultura en los Estados Unidos de A., en un ambiente familiar durante el tiempo de 1 año.
¿Cómo fue tu experiencia de intercambio y que es lo que más recuerdas?
Fue óptima. Recuerdo haber pasado momentos buenos y malos, pero eso es parte de la vida. Realmente no existe un solo hecho que recuerde más que otro, por lo que podría nombrar varios. Por ejemplo, al partir, no tuve familia fija por lo que pasé un tiempo con una familia temporal en Houston, Texas. Antes de finalizar la primera semana tuve la opción de vistar la NASA, lo cual fue uno de los puntos más altos dentro del año. También recuerdo lo acogedores que fueron todos en esa familia, incluso sabiendo que yo estaba solo de paso. Luego de meses, finalicé en la casa de la familia Fry en Alaska, específicamente la ciudad de Homer. Ahí viví mi primera blanca navidad, lo cual era un cambio en 180 grados en comparación con todas las navidades pasadas, teniendo en cuenta que crecí en el norte de Chile. Ellos son una familia muy cálida, desde el día uno me sentí incorporado a ellos y a sus cercanos, sin mencionar que en el colegio también me recibieron de buena manera. Con los Fry creamos lazos que perduran hasta estos días, mantenemos contacto via email, paquetes y llamadas telefónicas. También debo recordar, junto a ellos, días de hockey sobre hielo, muchos días de esquiar, la Iditaroad y por cierto el concierto de Metallica en Anchorage, entre otros hitos memorables.
¿Qué te impresionó de la cultura, gente, costumbres del país en que viviste?
Recuerdo a la gente de Alaska muy amistosa, abierta a compartir, y respetuosa de las diferencias, lo cual contrasta con la imagen que se tiene de ellos desde afuera o incluso en otros estados. Me impresionó la manera en que celebran navidad, preparando cosas por ellos mismos más que comprando, por ejemplo galletas de chocolate, café, todos los adornos en casa, etc. También la llegada del verano se celebra con mucha alegría, lo cual se muestra ya desde la primavera, etapa del año en que se desvanece la nieve y da la partida para las actividades al aire libre, especialmente la pesca. Todo un acontecimiento ver las porciones de tierra verde entre la nieve que se derrite.
La libertad entregada en el colegio también es algo grato de recordar. Si no quería almorzar en el casino, perfectamente podía hacerlo sentado en el pasillo junto a mi casillero y escuchando música de un equipo que otros compañeros tenían en el pasillo. También en el colegio, los profesores de las clases que tomé eran bastante entusiastas al momento de entregar su conocimiento, muy motivadores siempre.
¿Cómo fue la experiencia de vivir con una familia anfitriona?
Bastante buena. Ellos se preocuparon de todo lo que necesité desde el principio, y yo intenté incorporarme a ellos de la mejor manera. Por ejemplo, cuando me integré a los entrenamientos de skí con el grupo del colegio, ellos me llevaron a las revisiones médicas, me presentaron a sus conocidos y familiares, me dieron consejos para desenvolverme en mi nuevo ambiente, definitivamente nos afiatamos de excelente manera. Con ellos me sentí como con mi familia, y aunque tal vez con el tiempo pienso que hubo algunas cosas que podría haber hecho mejor (como compartir más con Nikki), en la suma y resta fue una experiencia positiva, estoy muy agradecido de ellos.
¿Cómo era tu colegio y la relación con tus compañeros?
El colegio era inmeso, en área, comparado con el cual yo asistía a clases en Vallenar. Bueno, era el único colegio (high school) en la ciudad, y contaba con gimnasio, piscina, canchas de tenis, football americano, y pista de ski, laboratorios para física, sala de computación equipada con unos agradables Apple, y casino. Mi relación con los compañeros fue buena, como tomé las clases de mi preferencia (pre-calculo, fisica, computación, entre otras), y disfrute mucho de sus fiestas y actividades fuera de clases. Por cierto que agradecía el Subway muy cerca de el colegio =).
¿Qué aprendiste de la experiencia de intercambio y en qué sentido aportó o cambio tu vida?
Más que cambiar mi vida, aportó. Tuve la suerte de conocer personas de muchos paises (especialmente en el YFU West coast trip, un viaje en bus entre Los Angeles y San Francisco) y formas de ver la vida. Tambié me di cuenta que a pesar de las diferentes condiciones en que viví, las costumbres de mi familia natural y mi familia de Alaska eran similares. En el aspecto global, me ayudó mucho a comprender la diversidad de las personas, a desenvolverme mejor entre quienes piensan diferente y aceptar de mejor forma la diversidad, después de todo la vida es eso, diversidad, y algo que se hace necesario es la integración de todos los factores que la componen. |